Traducción de las unidades de medida

La mayor parte de los textos técnicos contienen unidades de medida y su correcta traducción a la lengua de destino es un punto crítico.

Este es un campo vastísimo, así que nos limitaremos a tratar tres cuestiones básicas, fuente de errores comunes en las traducciones.

Casos en los que las unidades de medida no se convierten

En muchos casos lo correcto es no traducir las unidades de medida. Un ejemplo típico son los grosores de los pernos, ya se midan en pulgadas o en milímetros. Así, en Estados Unidos los tamaños normalizados de los tornillos son 1 pulgada, 1 pulgada y 1/8 de pulgada, 1 pulgada y ¼ de pulgada, etc. El técnico o ingeniero hispanohablante, al usar pernos del sistema norteamericano, no habla de tornillos de 25,4 mm, 28,575 mm, sino que habla de tornillos de 1 pulgada o 1 pulgada y 1/8 de pulgada. He leído infinidad de manuales que traducen las unidades en estos casos u otros similares. ¡No cometas el mismo error! En caso de duda, pregunta al cliente o a algún colega con más experiencia.

Otro caso frecuente en el que las unidades no se deben traducir son las referencias al propio aparato descrito por el manual. Por ejemplo, en la frase «Llene el depósito hasta la marca de 2 galones», muy probablemente no se debe traducir «2 galones» como 7,57 litros. El depósito posiblemente solo tenga marcado el nivel en galones, y el lector debe ser capaz de encontrar la marca correspondiente.

 

Número de cifras significativas.

Al convertir unidades de medidas, hay que saber elegir el número de cifras significativas. Así para traducir la siguiente recomendación del manual de instrucciones de un televisor:

Sit 10 feet from the screen.

Un traductor novato podría utilizar un conversor de medidas y traducir:

x Siéntese a 3,048 metros de la pantalla.

Esto sería un error conceptual grave, aunque las consecuencias concretas sobre la traducción serían modestas. Con esa frase, el redactor del manual indica al usuario que se debe sentar más o menos a 10 pies, no espera que el lector que tome una regla de precisión y se siente exactamente a 10 pies. La traducción correcta sería pues:

Siéntese a 3 metros de la pantalla.

 Sistema Internacional

Incluso el maravilloso Sistema Internacional de Unidades, que tanto ha contribuido al desarrollo de la técnica y que se usa en prácticamente todos los países del mundo de manera oficial o de facto, no nos exime de traducir determinadas unidades que se expresan en dicho sistema.

Ese el caso de determinados prefijos, que se usan más en determinados países/idiomas que en otros. Por ejemplo, en textos técnicos franceses es relativamente habitual encontrar el daN (decaNewton) y en alemán he visto usar más de una vez el dag (decagramo). Esto no es corriente en español. De hecho, me llevó un buen rato darme cuenta de que dag correspondía a decagramo. Lo normal en español sería evitar esos múltiplos en español y convertir a Newtons o a gramos multiplicando por diez. La misión del traductor es facilitar la vida al lector, de forma que no se dé cuenta de que está leyendo una traducción.